Tratándose de la reforma del sistema de salud, los estadounidenses con frecuencia tienen que escoger entre dos extremos –un servicio de salud administrado por el gobierno donde pagan más impuestos, o la impunidad de las compañías aseguradoras que operan al margen de las reglas. Barack Obama y Joe Biden creen que estos extremos están equivocados, y por eso han propuesto un plan para fortalecer la cobertura de los empleados que responsabiliza a las aseguradoras y al mismo asegura que el paciente pueda escoger a su doctor sin interferencia gubernamental.
El plan Obama-Biden provee un seguro asequible para todos los estadounidenses, toma lo mejor del servicio de salud existente y aprovecha a los proveedores existentes, los doctores y los planes ya establecidos. Bajo el plan Obama-Biden, los pacientes podrán tomar decisiones en consulta con su doctor en lugar de verse obstruidos por los burócratas de las compañías aseguradoras.
Bajo este plan, si usted está satisfecho con su plan actual, nada cambia exceptuando una reducción de $2,500 por año en el costo del seguro. Si no tiene un seguro médico, tendrá varias opciones para obtener un seguro asequible.
El plan Obama-Biden promueve la sanidad pública. Requerirá la cobertura de servicios preventivos, incluyendo los exámenes para diagnosticar el cáncer, y aumenta la preparación de los estados y las localidades en caso de un ataque terrorista o un desastre natural.
Un compromiso con la responsabilidad fiscal: Barack Obama pagará por la reforma sanitaria de entre 50,000 y 65,000 millones de dólares eliminando los recortes impositivos otorgados por el Presidente Bush a las personas que ganan más de $250,000 al año y manteniendo el impuesto hereditario a su nivel de 2009.
El Directorio de Transición fue desarrollado para orientar y proveer información a los miembros de la transición y la próxima administración sobre una amplia gama de aspectos del gobierno federal y su funcionamiento.